
Érase una vez… en un lejano país… una princesa sin castillo que un día decidió que la mejor manera de avanzar era caminar a tropiezos…
Así que se acostumbró a las caídas… a no saber cómo había llegado al suelo….y lo que es mejor, a levantarse.Una princesa pequeña, ella sabe cómo disimular su condición… y por eso se pone zapatillas rotas que pierde en los ríos de arenas movedizas y en los jardines del palacio…
La princesa traspiés… la protagonista de las mejores historias… de las mejores caídas… de las mejores frases… Ella juega al escondite con las ideas… se pierde, se refugia y se esconde en el bosque, siguiendo las huellas de las estrellas en la noche, esas que la llevan hacia su jardín secreto…
Pero en uno de sus traspiés nuestra princesa se hizo pedazos, dejando unos boca arriba y otros boca abajo… muchos trocitos… Ahora toca buscar el pegamento que la recomponga… buscar sin saber quién es y estar segura, sin embargo, de reconocerlo…

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